Chiclana, Ruta Napoleónica | Las Sombras de la Historia

El proyecto de RUTA NAPOLEÓNICA parte del concepto que hemos denominado «Las sombras de la Historia», a partir de su significado simbólico —«sombra», en este sentido, como lo oculto, lo escondido, lo borrado por el tiempo—, para tratar dehacer emerger aquello que la poca memoria de los pueblosno recuerda. «Las sombras de la Historia» pretende restituir ese olvido, concretamente, haciéndose eco de los protagonistas en la villa de Chiclana de los «Lugares napoleónicos vinculados a la Guerra de la Independencia, la Constitución de 1812 y la Batalla de 5 de marzo de 1811».

Y lo hace, literalmente, creando esa «sombra» –en este caso, en granito negro— a partir de una selección de figuras históricas de los dos acontecimientos que más incidieron en el devenir de Chiclana al comienzo del siglo XIX: la «terrible» ocupación por el ejército napoleónico entre el 7 de febrero de 1810 y el 25 de agosto de 1812, y, en ese mismo paréntesis, la batalla de 5 de marzo de 1811, con la que los aliados hispano-británicos trataron de romper el cerco francés a la ciudad de Cádiz.

La memoria de la batalla ha permanecido con el nombre de Chiclana —tal como denominaron los españoles y, paradójicamente, los propios franceses— y, todavía más, con el de la playa de La Barrosa, como la conocen los británicos, que fue donde tuvo lugar. La polémica que rodeó a aquel combate por las desavenencias entre los generales Lapeña y Graham, con su debate en las Cortes de Cádiz y en la propia prensa, ha quedado superada por el loor de la épica británica, que la tiene por mito por ser el escenario donde arrebataron a las tropas de Napoleón el primer Águila, el estandarte imperial del 8º de Línea. Es, sin embargo, una de las grandes batallas “olvidadas” de la Guerra de la Independencia.

Descárgate la app en el tríptico adjunto y completa la ruta. Recorre los 30 hitos geolocalizados de la ruta y descubre imágenes y contenido exclusivo de uno de los periodos más importantes en la historia de Chiclana.

 

Itinerario las sombras de la Historia

 

I. LA CHICLANA OCUPADA

1. Mariscal Soult

En la tarde del día 7 de febrero de 1810, la villa de Chiclana de la Frontera fue ocupada por el Primer Cuerpo del Mediodía de las tropas imperiales francesas en Andalucía, dirigidas por el mariscal Soult.

 

Figura histórica que se reproduce

Mariscal Jean-de-DieuSoult (Saint-Armans-La Bastide, 1769-1851), duque de Dalmacia, llamado virrey de Andalucía, general en jefe del Primer Cuerpo del Mediodía. Ordenó la ocupación de la villa de Chiclana, en donde estableció el principal acuartelamiento de las tropas que cercaron Cádiz.

Localización

Avenida del Mueble. Parada Tranvía Metropolitano. En el entorno del Pinar de los Franceses, de la Batería Bellune o «Colorada» y de las salinas de Chiclana.

Historia

“Después de la resonante victoria de Ocaña (19 de noviembre de 1809), en la que el 1er. Cuerpo de l’Arméed’Espagne no tuvo participación directa, el mariscal Soult, duque de Dalmacia, comenzó a preparar por encargo del rey José I la ocupación de Andalucía. […] El 26 de septiembre de 1809, Soult había sido nombrado mayor general en España en sustitución del mariscal Jourdan. TORREJÓN CHAVES, J. (2010). “Muerte a bordo del León de Friendland. François Amable Ruffin, general de división del Primer Imperio Francés”, en Revista General de Marina. Vol. 259. Madrid: Ministerio de Defensa. Pág. 31.

“El mariscal Jean de DieuSoult había sido puesto por Napoleón al frente del distrito militar de Andalucía, una de cuyas prioridades estratégicas era la conquista de Cádiz, proeza que hubiera supuesto la probable disolución del gobierno español y, acaso, el final de la resistencia nacional a los invasores. Pero Cádiz y la Isla de León eran plazas casi inexpugnables por su magnífica ubicación geográfica, que impedía un bombardeo eficaz desde tierra firme con la artillería entonces disponible y que tampoco permitía una invasión masiva de infantería debido a los caños, marismas y esteros que la separaban del continente, siempre que una fuerza suficiente sostuviera la línea defensiva”. DURÁN LÓPEZ, F. (2011). La batalla de Chiclana (5 de marzo de 1811): Estudios y testimonios reunidos con motivo del Bicentenario. Cádiz: Universidad de Cádiz. Pág. 11.

Referencia gráfica

«Jean-de-DieuSoult, duque de Dalmacia», por Jean Louis Henri de Rudder. MuséeNational des Château de Versailles et de Trianon, París (Francia).

 

2. General Solano

En esta alameda dedicada al general Solano, el corregidor de la villa, José María Gómez, junto al cabildo, el clero y los vecinos adinerados de la villa, recibió el 19 de febrero de 1810 a José Bonaparte, rey «intruso» de España.

 

Figura histórica que se reproduce

Teniente general Francisco María Solano Ortiz de Rozas (Caracas, 1768-Cádiz, 1808), marqués de Socorro, marqués de la Solana. Capitán general de Andalucía. Gobernador de la plaza de Cádiz y residente en Chiclana. En 1808 una turba enardecida le asesinó en Cádiz acusándole de afrancesado.

Localización

Alameda de Solano, antiguo Paseo de la Cañada, que el propio Solano ordenó embellecer y que desde 1881 lleva su nombre. El Cabildo, el clero y los vecinos recibieron en este emplazamiento a José I Bonaparte, cuando el 19 de febrero de 1820 visitó la villa.

Historia

“El 29 de mayo [de 1808] un triste acontecimiento ocurrido en Cádiz da idea del estado de exaltación popular que se experimentaba en tan delicados momentos. Tras los sucesos del 2 de, mayo el pueblo de Cádiz exigió al Gobernador político y militar don Francisco Solano, Marqués del Socorro, que destruyera los barcos franceses fondeados en la bahía. Solano reunió en su casa a nueve Generales y Almirantes y todos decidieron que no era oportuno por ahora iniciar las hostilidades contra Francia, la confusión de lo que estaba sucediendo en el país esos días era muy grande y desde la Isla de Cádiz se desconocía. Solano, consciente de la amenaza que suponía la presencia de los navíos franceses fondeados en el interior de la bahía, era partidario de pactar la rendición de la escuadra de Rosilly, ante el temor de que el almirante francés, viéndose acosado, optase por descargar la artillería de sus cinco navíos contra la ciudad. Por el contrario el deseo popular era de arremeter sin orden ni dilación contra la flota bloqueada. Debido a su actitud las turbas ultrajaron y asesinaron injustamente a Solano considerándolo afrancesado y solo la autoridad moral del Magistral Cabrera pudo impedir que su cuerpo ya exangüe fuera además colgado en la Plaza de San Juan de Dios”. ARAGÓN FONTENLA, M. y QUIÑONES, P. A. (2004). La batalla de Chiclana. 5 de marzo de 1811. Chiclana: Ayuntamiento de Chiclana. Pág. 23-24.

“Francisco Solano y Ortiz de Rosas tal vez fue el primero que con sentido de sociedad civil, no solo religiosa, cuidó la ciudad con mimo y consiguió en su corto periodo de mandato como gobernador civil de Cádiz (1803-1808) dedicarle tiempo y dinero al desarrollo y embellecimiento de nuestra localidad. En diciembre de 1806, Frasquita Larrea, célebre y asidua veraneante, le escribía a su marido: «Solano se ocupa de hermosear Chiclana. El río, los caminos, los paseos, todo toma una forma nueva». Para nuestro pueblo, que entonces debía de tener unos 7.000 habitantes, este hombre fue más que gobernador y asiduo visitante, el mejor de los posibles alcaldes. DE MIER GUERRA, J. (2011). “Solano y la Alameda”, en Diario de Cádiz. Edición Chiclana [24 de abril de 2011].

Referencia gráfica

«Francisco Solano y Ortiz de Rozas, Marqués del Socorro y de la Solana, 1768-1808. Oficial del ejército español». Anónimo. Óleo sobre lienzo, siglo XIX. Academia de Bellas Artes de Cádiz.

 

3. Magistral Cabrera

El sacerdote Antonio Cabrera, hijo insigne de Chiclana, canónigo magistral de la catedral de Cádiz y capellán de los voluntarios distinguidos de Cádiz, aunó la caridad, la ciencia y el espíritu reformista del Cádiz de las Cortes.

 

Figura histórica que se reproduce

Antonio Cabrera y Corro (Chiclana, 1763-Cádiz, 1827), canónigo magistral de la catedral de Cádiz y capellán de los Voluntarios Distinguidos de Cádiz. Durante la guerra de la Independencia y el cerco de Cádiz jugó un papel importante como Comisario de Guerra e Interventor de Hacienda, así como miembro de la Junta Suprema Central. Diputado suplente en las Cortes.

Localización

Atrio de la Iglesia de San Sebastián, junto al monumento del Padre Salado, que se inauguró en 1914, en conmemoración del primer centenario de la batalla de La Barrosa.

Historia

“El Magistral de Cádiz Antonio Cabrera, nacido en Chiclana de la Frontera, que vivió a caballo entre la centuria dieciochesca y la decimonónica , es un claro ejemplo de personaje al que hay que analizar detenidamente y que situar en el justo lugar histórico que le corresponde. Bien es cierto que algunos de los clérigos e investigadores que se ocuparon en otro tiempo de labores literarias han dejado constancia de su importante labor al frente de la Magistralía eclesiástica de la Iglesia gaditana o de su arrojo y entereza a la hora de defender a su amigo, el general Solano, en trance de muerte, pero asimismo es cierto que estos datos no han agotado su rica geografía humana. Incluso me atrevería a decir que son precisamente aquellos que menos definen su valía personal e histórica. Es necesario subrayar que Antonio Cabrera apoyó a la sociedad civil popular, haciéndose por ello acreedor de su cariño y respeto y que logró conciliar, en múltiples ocasiones, a las emergentes instituciones democráticas con las que conservaban sus tradiciones jerárquicas a la usanza antigua. Fue Interventor de Hacienda, Comisario de Guerra, Examinador Sinodal y Profesor, además de Canónigo Magistral, y mantuvo amplias relaciones con importantes personajes de su época. Su amistad con Frasquita Larrea y con su esposo Juan Nicolás Böhl de Faber sirvió de base al establecimiento de la Real Sociedad Económica Gaditana de Amigos del País”. MARTÍN FIERRO, P. (1997). El magistral Cabrera, un naturalista ilustrado. Chiclana: Ayuntamiento de Chiclana. Pág. 12.

“Para […] atender a la guarnición de Cádiz se creó un cuerpo de tres mil hombres, llamado primeramente Milicias para la defensa de Cádiz, que más tarde, con mayor número y dividido en varios batallones, mudó su denominación y los individuos en ellos alistados tomaron el nombre de Voluntarios distinguidos. El Magistral Cabrera fue nombrado capellán de los cuatro batallones constituidos así para la guarnición y defensa de la plaza”. MARTÍN FIERRO, P. (1997). El magistral Cabrera, un naturalista ilustrado. Chiclana: Ayuntamiento de Chiclana. Pág. 151.

Referencia gráfica

«Magistral don Antonio Cabrera». Ricardo Escribano. Óleo sobre lienzo, siglo XIX. Museo de la Catedral de Cádiz. Depósito del Seminario Conciliar San Bartolomé. Obispado de Cádiz y Ceuta.

 

4. Frasquita Larrea

En la calle de la Huerta Chica, número 16, estuvo la casa de Frasquita Larrea y Juan Nicolás Böhl de Faber. En ella residió el general Villatte. Frasquita, romántica y ferviente patriota, inició aquí su famosa tertulia literaria.

 

Figura histórica que se reproduce

Frasquita Javiera Ruiz de Larrea y Aherán, Frasquita Larrea (Cádiz, 1775-El Puerto de Santa María, 1838) se casó con el comerciante alemán Juan Nicolás Böhl de Faber. El matrimonio contribuyó, sin discusión, al sentar las bases del Romanticismo español. Uno de sus cuatro hijos fue Cecilia Böhl de Faber, la novelista Fernán Caballero.

Localización

Plaza de España, esquina con calle Huerta Chica. Cerca de la casa de Franquita Larrea y Juan Nicolás Böhl de Faber. Muy cerca de donde vivió doña Frasquita, en la calle Fierro, 21, tenía su palacete el Conde del Pinar, José Antonio Mon y Velarde, juez y diputado conservador en las Cortes de Cádiz. Además, a pocos metros, tuvo su casa –en la calle La Fuente, 2– a principios del siglo XVIII Jerónimo Rabaschiero y Fiesco, regidor perpetuo de Cádiz, en cuyo inmueble la Municipalidad alojó en custodia a soldados franceses prisioneros de Bailén. Los oficiales permanecieron en la iglesia de San Telmo. Fueron trasladados antes de la llegada del Ejército Imperial.

Historia

“¿Quién es Frasquita Larrea? Aunque su figura va siendo reconocida dentro y fuera de los límites gaditanos hay muchos que todavía tienen una imagen bastante distorsionada de esta mujer nacida en Cádiz en 1775, en el seno de una familia mixta, compuesta por Antonio Ruiz de Larrea y González de Copidana, originario de Mendiola, y una irlandesa católica, la persecución a que los católicos eran sometidos en su región natal. Frasquita, Francisca Javiera, debió recibir una educación esmerada, aunque contra lo que se ha escrito nada puede asegurarse sobre que pudiera realizar algunos estudios en Inglaterra. Sí, por el contrario es conocido que su infancia transcurrió en Chiclana desde el momento en que su padre murió siendo ella niña, dejándola a ella y a su madre en una situación bastante débil económicamente. Es más, muy probablemente su educación debió ser bastante autodidacta”. CANTOS CASENAVE, M.(2006). Los episodios de Trafalgar y Cádiz en las plumas de Frasquita Larrea y Fernán Caballero. Cádiz: Diputación de Cádiz. Pág. 17-18.

“Es indudable la importancia para nuestra historia de haber tenido entre nosotros como vecinos en algunos períodos a los Böhl de Faber Larrea, sobre todo en los últimos años del siglo XVIII y los primeros del XIX. Igualmente lo es […] que las ideas románticas traídas de Alemania por D. Juan Nicolás Böhl de Faber y asimiladas por su esposa, Frasquita Larrea, podrían haber iniciado en los escenarios que le proporcionaba el paisaje cercano a su casa de Chiclana el movimiento romántico español”. ROMERO MONTALBÁN, J. D. (2021). Un paseo por Chiclana a través de su historia. Chiclana: Palitroque Editorial. Pág. 190.

 

5. Padre Salado

El padre Fernando Salado quiso, al volver de Argentina, que en 1914 se recordara dignamente el centenario de la batalla de Chiclana con una medalla y una placa en esta calle, que pasó a denominarse «5 de marzo de 1811».

 

Figura histórica que se reproduce

Padre Fernando Salado Olmedo (Chiclana, 1875-San Fernando, 1957), capellán de capilla del Santo Cristo. A su vuelta de Argentina en 1913, decidió promover la celebración del I Centenario de la Batalla de Chiclana, que finalmente se celebró el 24 de junio de 1914, coincidiendo con los cien años de la apertura al culto de la Iglesia Mayor de San Juan Bautista. Promovió el monumento al magistral Cabrera, la colocación de la placa en la calle de La Vega, que pasó a denominarse 5 de marzo de 1811 y la medalla conmemorativa del I Centenario, aprobada por el rey Alfonso XIII. También un monumento a la Batalla de Chiclana que no llegó a erigirse.

Localización

Calle de la Vega [5 de marzo de 1811], frente a la placa de mármol conmemorativa del I Centenario de la batalla de Chiclana que colocó el 24 de junio de 1914 el Ayuntamiento de la villa a iniciativa del padre Salado.

Historia

“El padre Salado regresa de Buenos Aires, donde había estado unos siete años, a fines del año 1913; y al enterarse de que no hubo acto alguno en el centenario de las Cortes de Cádiz relativo a conmemorar la batalla de Chiclana, consigue del Gobierno de S. M. la creación de esta medalla, como presidente de una Junta que forma, y propone al Ayuntamiento de su ciudad natal el descubrimiento de una lápida conmemorativa de la batalla de Chiclana —en virtud de no haber expirado la época centenaria— para aquel mismo día en que se descubriera un monumento al magistral Cabrera, cuya Junta también preside, el 24 de junio de 1914, centenario de la inauguración de la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, en la que predicó dicho canónigo magistral, el más ilustre hijo de Chiclana en el Sagrado Magisterio. Ocioso parece consignar aquí, que está manifestación espontánea del Padre Salado revela amor a la Patria y a la Iglesia”. SALADO OLMEDO, F. (2008) ¡Yo acuso!... Chiclana: Esteban Fernández Moreno [Edición facsímil]. Pág. 89-90.

“Del magistral Cabrera se acordó el padre Salado en el contexto de la reivindicación de la batalla de Chiclana. Y del padre Salado se acordó don Guido cuando celebró en «Villa Violeta» en 1946 la primera conmemoración del «Barrosa Day». Le agradeció públicamente su épica labor por la memoria de la batalla de Chiclana. Porque el padre Salado llegó a liderar hasta cuatro notables acciones en aquel “centenario” con retraso, concretamente, el 24 de junio de ese 1914. La que más proyección tuvo fue la instauración de la Medalla Conmemorativa de la Batalla de Chiclana, aprobada finalmente por Alfonso XIII el 21 de julio de ese mismo año 1914 «para conmemorar y perpetuar el recuerdo de la gloriosa batalla que en 5 de marzo de 1811 se libró en dicha ciudad entre nuestras tropas y las francesas, la más importante del Sitio y heroica defensa de Cádiz en la guerra de la Independencia Nacional», según la solicitud. Al contrario del dedicado al magistral Cabrera, el padre Salado no logró que llegara a erigirse, como pretendía, un gran monumento a la batalla, aunque sí encargó su proyecto sobre plano. Convence, eso sí, al consistorio de Chiclana para colocar al menos una placa conmemorativa del centenario de la batalla en la calle más céntrica de la localidad, la calle de La Vega, a la cual el Ayuntamiento acepta, además, denominar «5 de marzo de 1811»”. RODRÍGUEZ, J. C. y RUIZ, J. (2009). Tres visiones de la batalla de La Barrosa. Chiclana: Editorial Palitroque. Pág. 48-49.

Referencia gráfica

«El padre Salado». Anónimo. Fotografía, siglo XX. Sociedad Cooperativa Andaluza Unión de Viticultores Chiclaneros.

 

6. Francisco Montes “Paquiro”

Francisco Montes Paquiro creó el “traje de luces” inspirado por el impacto que le causaron de niño los uniformes napoleónicos durante la ocupación. En este edificio, construido para acoger la ermita del Carmen, estuvo el almacén del Ejército francés.

 

Figura histórica que se reproduce

El matador Francisco Montes Reina, Paquiro (Chiclana, 1805-1851), una de las figuras más destacadas de la historia del toreo. Publicó en 1836 una Tauromaquia completa, en la que fija definitivamente los tercios y otros códigos que ya había ido introduciendo, como el uso de la montera –llamada así en su honor– o el traje de luces.

Localización

Calle San Agustín, frente a la fachada del Museo Municipal Francisco Montes “Paquiro” y el busto en su honor creado por el escultor José Antonio Barberá. El actual edificio mantiene parte de la estructura de una ermita en honor a la virgen del Carmen que no llegó a abrirse al culto. Durante la ocupación, acogió un almacén del Ejército napoleónico.

Historia

“Cuando Francisco contaba solo cinco años de edad, los franceses llegaban victoriosos y ocupaban el pueblo y sus alrededores en su afán por conquistar toda la península, empujando al ejercito español que, acompañado de voluntarios, políticos y toda clases de patriotas, conseguiría refugiarse en Cádiz. A esta edad no sería consciente del destrozo que causaron en el pueblo. Casas enteras de La Banda y del Lugar –las dos riberas del pequeño río Iro–, fueron derribadas para fortificar las posiciones francesas. El niño solo vería a los soldados franceses con sus morriones y bayonetas, a la caballería, marcial y orgullosa, a los oficiales con sus bellos trajes bordados en oro, que pululaban por la cuesta Hormaza en su ir y venir al cuartel general e incluso, ¿por qué no? al propio José Bonaparte y a su séquito en la visita que hicieron a sus fuerzas. Aquella nube de uniformes con botonaduras, pasamanerías y bordados de brillantes dorados, quedaría para siempre grabada en su mente”. BOTO ARNAU, G. (2005). Paquiro ante la historia. Chiclana: Ayuntamiento de Chiclana. Pág. 30.

“Francisco Montes es el codificador formal de la actual fiesta de los toros. Considera la lidia como un arte al que aplica las directrices del Neoclasicismo, dotándola de un orden lógico. Tras el paseíllo, en el que desfilan los matadores y sus cuadrillas, la lidia se estructura en tres tercios por separado: el de varas, el de banderillas y el de muerte. Paquiro acentúa el carácter de espectáculo de la tauromaquia con su creación del traje de luces, que sirve para singularizar y destacar al diestro. Se inspira en los trajes goyescos y en los uniformes de gala de los oficiales del ejército francés. Se denomina traje de luces por el uso de pedrería, lentejuelas, alamares y caireles como elementos ornamentales. Crea la montera, un sombrero realizado en astracán y adornado con borlas en los laterales, llamada así en su honor”.VV. AA. El torero Francisco Montes (Paquiro), en El Portal del Lector, Bibliotecas de la Comunidad de Madrid. s/a.

Referencia gráfica

«Francisco Montes Paquiro antes de una corrida. La despedida del torrero, 1847». Ángel María Cortellini Hernández. Oleo sobre lienzo, 1847. Museo Carmen Thyssen (Málaga).

 

7. Alcalde ordinario Ambrosio Muñoz

Aquí estuvieron las Casas Consistoriales, sede del Cabildo. El alcalde ordinario Ambrosio Muñoz, «patriota exaltado», fue obligado a acoger en su casa al mariscal Victor y al joven oficial Antoine L. ApollianaireFée.

 

Figura histórica que se reproduce

Ambrosio Muñoz, alcalde ordinario de Chiclana durante la ocupación, se vio obligado a alojar en su casa al general Victor. También al ayudante de farmacia Antoine Laurent ApollinaireFée, quien describió su estancia en casa de Ambrosio Muñoz en sus memorias, Recuerdos de la guerra de España, llamada de la Independencia. 1809-1813.

Localización

Calle de La Plaza. Aula Municipal de Formación “Pepita Rodríguez”, junto al colegio San Agustín y la iglesia de San Telmo. En esa finca estuvieron las Casas Consistoriales durante la ocupación francesa y en varios periodos en los siglos XVIII y XIX.

Historia

“A finales de 1809, más de media España estaba ocupada por el ejército imperial. Sólo Andalucía se había librado por el momento de sufrir directamente los horrores de la guerra. Pero no sería por mucho tiempo. A pesar del peligro, en diciembre de ese año, don Francisco Álvarez de Toledo, duque de Medina Sidonia, señor de la villa de Chiclana, remite la siguiente carta-orden a la Municipalidad previniéndoles, como era la costumbre, de los nuevos nombramientos de alcaldes y regidores […]: «Correspondiéndome como me corresponde la elección y nombramiento de empleos de Justicia en esa mi Villa de Chiclana a propuesta de su Ayuntamiento; en vista de la que me ha hecho en Cabildo celebrado en ocho de noviembre último para el próximo venidero año de mil ochocientos diez y estando bien informado [...]. Por esta mi carta vengo en nombrar por Alcaldes para el citado año de mil ochocientos diez a D. Ambrosio Muñoz y D. Fernando Caballero; para Regidor a D. Nicolás Tocino, D. Diego Pérez, D. Martín Salado y D. Sebastián Ariza; y por Sindico a D. Antonio Jurado, todos vecinos de ella»”.ARAGÓN GÓMEZ, J. (2007). Chiclana bajo el reinado de José Bonaparte. Chiclana: Fundación Vipren.Pág. 28.

“El duque de Alburquerque, que tras recibir órdenes de la Junta [Suprema Central] había iniciado una rápida marcha hacia la ínsula gaditana, llegó a las puertas de la Isla de León justo a tiempo, el día 3 [de febrero], para poder defender a las dos poblaciones con mayores posibilidades de sostener un sitio o asedio francés: la propia Isla de León y Cádiz. Ningunos de estos acontecimientos fueron razones de peso para suspender en Chiclana el importante cabildo celebrado el día 2. Era el primer cabildo del mes de febrero y fue presidido, como era habitual por Josef María Gómez, abogado de los Reales Consejos, corregidor y capitán de guerra de la villa, con la presencia en él de los alcaldes ordinarios y los regidores que componían el Cabildo chiclanero”.ARAGÓN PANÉS, J. L. (2011). Chiclana de la Frontera durante la ocupación francesa en la Guerra de la Independencia. Crónica municipal 1810-1812. Chiclana: Ayuntamiento de Chiclana. Pág. 24.

Referencia gráfica

No hay ninguna referencia gráfica de la figura de Ambrosio Muñoz. En este caso, a modo de ejemplo, se ha usado un retrato del corregidor de Querétaro (México), Miguel Domínguez, en una obra de autor y colección desconocida.

 

8. José Bonaparte

En la que fue Casa Grande de Alejandro Risso —tras su muerte, hospicio de San Alejandro y, actualmente, sede del Ayuntamiento— pernoctó durante el 19 de febrero de 1810, José Napoleón I, rey de España entre 1808 y 1813.

 

Figura histórica que se reproduce

José Napoleón Bonaparte (Corte, Córcega, 1768-Florencia, 1844), rey de España entre 6 de junio de 1808 y 11 de diciembre de 1813, nombrado monarca por su hermano, el emperador de Francia, Napoleón I, tras el levantamiento del 2 de mayo.

Localización

Frente al Ayuntamiento de Chiclana. El actual edificio (s. XX) imita en su fachada el esplendor de la que fue la Antigua Casa Grande de Alejandro Risso, que tras el fallecimiento del acaudalado comerciante fue donada al municipio como Casa Hospicio de San Alejandro.

Historia

“José I partió de Sevilla el 12 de febrero en dirección a Utrera. Allí recibió la noticia de que el duque de Alburquerque había logrado entrar con el ejército de Extremadura en la Isla de León. Al día siguiente salió de Utrera por la mañana y llegó a Jerez de la Frontera, donde fue recibido con aclamaciones por sus habitantes. Partió el 14 hacia El Puerto de Santa María —divisando por vez primera la bahía gaditana desde la zona de Buenavista— donde estableció su cuartel general. El 15 se acercó hasta el fuerte de Santa Catalina, desde el que pudo observar las murallas y demás construcciones de la ciudad de Cádiz. En las siguientes jornadas visitó Puerto Real y Chiclana de la Frontera”.TORREJÓN CHAVES, J. (2008). “El sitio francés de la Isla de León (1810-1812)”, en Revista General de la Marina, Tomo 255, Agosto-septiembre. Madrid: Ministerio de Defensa. Pág. 361.

“Tras la asistencia a la controvertida corrida de toros celebrada en su honor [en El Puerto de Santa María] en la tarde del día 18, José Napoleón recorre, al día siguiente, los lugares y emplazamientos militares de la Bahía, acompañado de Soult y otros jefes. Hace parada en Puerto Real, donde visitó el castillo de Matagorda y el fuerte de San Luis; se asoma al caño de Sancti Petri y continúa hacia Chiclana, donde pasa la noche del 19. Allí se encuentra con el general Eugene C. Villatte, quien está en la villa al frente de una división, y al mariscal Claude P. Victor, comandante en jefe del 1er Cuerpo Imperial y quien llevaba allí unos días”.CIRICI, J. R. (2003). “Un palacio portuense para el Estado Mayor francés”, en CIRICI, J. R. y RAMOS SANTANA, A. (COORDS). La furia de Marte. Ideología, pensamiento y representación. Cádiz: Universidad de Cádiz. Pág. 342-343.

Referencia gráfica

«Retrato de José Bonaparte», de Jean Baptiste Joseph Wicar. MuséeNational des Château de Versailles et de Trianon, París (Francia).

 

9. Antoine L. ApollinaireFée

El oficial de farmacia Antoine L. ApollinaireFéeextrajo y embalsamó el corazón del general Sénarmont en este palacete del conde de Torres antes de su velatorio. Aquí partió el cortejo fúnebre hasta la iglesia de San Telmo.

 

Figura histórica que se reproduce

El oficial de farmacia Antoine Laurent ApollinaireFée (Ardentes, 1789-París, 1874), quien llegó a ser doctor en medicina, farmacéutico jefe del Hospital de Estrasburgo y un destacado botánico. Escribió Recuerdos de la guerra de España, llamada de la Independencia. 1809-1813. Fue el encargado de extraer el corazón de Sénarmont y embalsamarlo para enviarlos a París, reclamado por Napoleón. También fue testigo de la batalla de 5 de marzo de 1811.

Localización

Frente al palacete de José de Retortillo (Plaza del Retortillo, 1). En ella se celebró el velatorio y partió el cortejo fúnebre de Sénarmont, Degennes y Pinondelle. Fée extrajo en ella el corazón del general Senármont, que fue expuesto en Santa Ana antes de su envío a París.

Historia

“Entre los militares franceses que ocuparon la villa se encontraba algún que otro intelectual; como fue el caso de Antoine Laurent ApollinarieFée (1789-1874), que llegó a Chiclana a la edad de 19 años y permaneció con el ejército invasor más de uno […]. Al referirse al sitio de Santa Ana habla sobre la muerte del general de artillería Sénarmont, embalsamado por el propio Fée y enterrado en la ermita bajo el altar de la santa Señora, no sin antes haberle sacado el corazón que estuvo expuesto algunos días en la capilla antes de ser enviado a su familia”. ROMERO MONTALBÁN, J. D. (2014). El cerro de Santa Ana. Chiclana, historia y culto. Chiclana: Navarro Editorial. Pág. 229.

“Fée dice ser natural de Issoudun, ciudad de la región del Berry en el centro de Francia. Antes de cumplir los 20 años fue llamado a filas. Destinado a España , recorrió gran parte de ella desde noviembre de 1809 hasta finales de junio de 1813. […] Llegó a ser farmacéutico jefe del hospital militar de Estrasburgo y miembro de la Academia de Medicina. En 1850 fue nombrado oficial de la Legión de honor. Después de la guerra franco-prusiana, durante la cual hubo de soportar el asedio y el bombardeo de Estrasburgo, regresó a París. […] En 1874, fue elegido presidente de la sociedad botánica de Francia”. NAVARRO VILLALBA, J. (2007). “Advertencia del traductor”, en FÉE, A. L. A. Recuerdos de la guerra de España, llamada de la Independencia, 1808-1813. Madrid: Ministerio de Defensa. Pág. 16.

Referencia gráfica

“Retrato del botánico francés Laurent ApollinaireFée”, en Acta Horti(1905).

 

10. Al pueblo de Chiclana

La «terrible» ocupación de Chiclana entre el 7 de febrero de 1810 y el 25 de agosto de 1812 dejó destrucción, hambre y muerte. El pueblo de Chiclana, que la padeció como una catástrofe, respondió con honor y heroicidad.

 

Figura histórica que se reproduce

Cuatro figuras: un anciano, dos mujeres y un niño, que simbólicamente representan al pueblo de Chiclana. Durante la ocupación, la población descendió por debajo de los 7.000 habitantes. A los hombres en edad de “guerrear”, la Junta Central les ordenó abandonar la villa y defender La Isla y Cádiz.

Localización

Plaza de Jesús Nazareno, frente a la Iglesia de Jesús Nazareno.

Historia

“Pero de lo que menos se habla es de los pueblos limítrofes, desde donde los napoleónicos ejercían el sitio a Cádiz, es decir Chiclana, Puerto Real, Puerto de Santa María y Rota. ¿En qué situación quedaron sus habitantes y estos municipios? En Chiclana, los hombres huyeron antes de la llegada de los franceses. El marqués de las Hormazas desde Cádiz envió la siguiente orden a Chiclana: «S. M. ha resuelto que remita Vm. inmediatamente todos los víveres, armas y demás efectos que puedan aprovecharse los enemigos; que prevenga Vm. a los salineros y a todos los mozos y gente capaz de tomar las armas que se trasladen a ésta antes de ser sorprendidos por el enemigo, y que cuando este acometa al pueblo se le reciba con prudencia». O lo que es lo mismo: ¡Mujeres, ancianos y niños de Chiclana, ahí os quedáis…!”. ARAGÓN GÓMEZ, J. (2011). “La vida cotidiana en Chiclana durante la Guerra de la Independencia”, en DURÁN LÓPEZ, F. (ED). La batalla de Chiclana (5 de marzo de 1811): Estudios y testimonios reunidos con motivo del Bicentenario. Cádiz: Universidad de Cádiz. Pág. 74.

“En febrero de 1810 Chiclana se rinde sin violencia ante la superioridad manifiesta del ejército de Napoleón, tal como lo refieren las notas de los Libros Sacramentales de la Iglesia Mayor: «El día 7 de febrero de 1810, entró en esta villa la caballería francesa y el once del mismo la infantería, todo en número de 10.000 hombres. Y han permanecido ocupando este pueblo hasta el 24 de agosto de 1812, en cuya noche como a las once de ella, comenzaron las tropas a retirarse después de haber clavado todos los cañones e inutilizados las cureñas, y el 25 por la mañana se vio libre de la esclavitud más dura, y con alegría de servir a los españoles que inmediatamente la ocuparon»”. ROMERO MONTALBÁN, J. D. (2014). “Una obra cumbre del Neoclásico gaditano”, en RODRÍGUEZ, J. C. (COORD.) Vox Clamantis. Arte e historia en la Iglesia Mayor de San Juan Bautista. 1814-2014. Chiclana: Ayuntamiento de Chiclana. Pág. 28.

Referencia gráfica

«El conde de Maule y Antonio Pizano ante un paisaje de Chiclana» (1806) [Detalle], óleo sobre lienzo, por Franz Xavier Riedmayer. Colección particular.

 

11. General Villatte

El general Eugène-Casimir Villatte, al mando de la 3ª División de Infantería del Ejército francés en Chiclana, ordenó ocupar esta Iglesia Mayor, aún en obras, para utilizarla como acuartelamiento, parque de artillería y cuadra.

 

Figura histórica que se reproduce

Eugène-Casimir Villatte (Longwy, 1770-Nancy, 1834), general al mando de la 3ª división de Infantería del Primer Cuerpo del Ejército del Mediodía en España. En Chiclana entraron, además, otros cuatro regimientos de infantería de línea (el 27, el 63, el 94 y el 95) del Primer Cuerpo, con un total de 6391 soldados. El general Villatte—cuyo apellido aparece en múltiples referencias biográficas españolizado como “Villate”— fue comandante en jefe de la guarnición acuartelada en Chiclana.

Localización

Plaza Mayor. Frente a la Iglesia Mayor de San Juan Bautista. A punto de finalizar su construcción, fue saqueada por las tropas francesas, que la usaron de caballerizas. [La Iglesia Mayor de San Juan Bautista es el único elemento de la Chiclana ocupada –además del cerro de la Cabeza del Puerco— declarado como Bien de Interés Cultural, con la tipología de sitio histórico, del legado patrimonial de los lugares de las Cortes y la Constitución de 1812 en San Fernando, Cádiz y la Bahía. Decreto 51/2012, de 29 de febrero. Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.]

Historia

“El mariscal Victor venía al frente del 1er cuerpo de ejército compuesto, aparte del Estado Mayor que mandaba el general de brigada Sémellé, de cuatro divisiones mandadas por los generales François Ruffin, AugustinDarricau, Eugenere Casimir Villatte y VictorLatour-Maubourg que se distribuyeron por las localidades de El Puerto de Santa María, Jerez, Puerto Real, Chiclana, Conil, Medina y Arcos. Las fuerzas totales de este ejército destinado a bloquear Cádiz y la Isla estaban compuestas por más de 16000 combatientes, aparte mandos y fuerzas auxiliares”. ARAGÓN GÓMEZ, J. (2011). “La vida cotidiana en Chiclana durante la Guerra de la Independencia”, en DURÁN LÓPEZ, F. (ED). La batalla de Chiclana (5 de marzo de 1811): Estudios y testimonios reunidos con motivo del Bicentenario. Cádiz: Universidad de Cádiz. Pág. 59.

“Eugene Casimir Villatte, barón de Outremont, había nacido en Longwy, departamento de Meurthe-Moselle, región de la Lorena, el 14 de abril de 1770. Llegado a Cádiz en los primeros días de febrero de 1810 estaba al frente de la 3ª División del 1er Cuerpo Imperial, con sede en Chiclana. Alternará su estancia entre la propia villa, residiendo en casa de Frasquita Larrea, esposa del cónsul de Alemania Nicolás Böhl de Faber y madre de la escritora Fernán Caballero, y El Puerto de Santa María. Una vez abandonada Andalucía, mandará un Cuerpo de Reserva con tres divisiones tras la refundación del Ejército de España realizada por Soult en 1813”. CIRICI, J. R. (2013). “Un palacio portuense para el Estado Mayor francés”, en CIRICI, J. R. y RAMOS SANTANA, A. (COORDS). La furia de Marte. Ideología, pensamiento y representación. Cádiz: Universidad de Cádiz. Pág. 350.

Referencia gráfica

No se han hallado referencias gráficas del general Villate, únicamente este retrato sin citar colección ni autoría.

 

12. General Sénarmont

En esta ermita de Santa Ana —cuartel general y principal «reducto» del invasor— fue enterrado el general Sénarmont, «príncipe de los artilleros franceses». También quedó expuesto su corazón antes de ser enviado a París.

 

Figura histórica que se reproduce

Alexandre-Antoine Sénarmont (Estrasburgo, 1769-Chiclana, 1810), general de división y comandante en Jefe de la Artillería Napoleónica en España. Enterrado en la ermita de Santa Ana en 1810, junto al coronel Degennes, director general del Parque de Artillería y comandante del 4º Regimiento a pie, y el capitán Pinondelle, de la 2ª Compañía del 2º Regimiento de Artillería a caballo, comandante de Artillería de la División de Dragones de Latour-Maubourg y del reducto «Villatte».

Localización

Cerro de Santa Ana. En la explanada frente a la ermita de Santa Ana, cuartel general del Ejército francés. Ante el monumento al Sagrado Corazón debió estar la artillería y uno de los reductos franceses durante la ocupación. Este pasó a denominarse, en su homenaje, “fort” Senármont.

Historia

“[La ermita] se conservó en buen estado hasta el año de 1810, cuando el sitio de Cádiz por el ejército francés durante la Guerra de la Independencia. Los franceses rodearon la capilla con una batería. Aquí fueron enterrados en el mismo año de 1810, un general de Artillería y dos oficiales que murieron en otra batería francesa más allá del cerro de San Cristóbal a consecuencia de una granada disparada desde el término de San Fernando. Después de la retirada de las tropas francesas, siguió el abandono y quedó desmantelada; la solería que era de mármol, se arrancó”. MANJÓN, F. “Memoria histórica-descriptiva de la capilla de Santa Ana” (1870), en ROMERO MONTALBÁN, J. D. (2014). El cerro de Santa Ana. Chiclana, historia y culto. Chiclana: Navarro Editorial. Pág. 244.

“Se estableció en Chiclana el cuartel de las fuerzas que sitiarían Cádiz convirtiéndola en un campo militar, lo que afectó a toda su toda actividad comercial y agraria. La ermita de Santa Ana fue convertida en una gran fortaleza y pertrechado un gran cañón en ella , fue dirigido hacia el camino de Medina”. MARTÍN FIERRO, P. (1997). El magistral Cabrera, un naturalista ilustrado. Chiclana: Ayuntamiento de Chiclana. Pág. 173.

Referencia gráfica

«Alexandre-AntoineSénarmont», grabado de Paul Bourgeois impreso por Thierry Frères. MuséeNational des Château de Versailles et de Trianon, París (Francia).

 

II. LA BATALLA DE LA BARROSA

 

13. Mariscal Victor

El mariscal Claude VictorPerrín, a cargo del asedio de Cádiz, lideró las tropas napoleónicas el 5 de marzo de 1811. Aquí estuvo el molino de Almansa, hasta donde las tropas españolas hicieron retroceder a la división Villatte desde Torre Bermeja.

 

Figura histórica que se reproduce

Mariscal Claude PerrínVictor (Lamarche, 1764-París, 1841), duque de Belluno –también transcrito como “Bellune”–, comandante general del 1er Cuerpo de l’Arméed’Espagne, al frente de las fuerzas napoleónicas del sitio de Cádiz.

Localización

Carretera de La Barrosa. Rotonda de Sancti Petri. Cercano a donde estuvo el Molino de Almansa.

Historia

“Claude VictorPerrín había nacido en Lamarche, región de los Vosgos, el 7 de diciembre de 1764. Ingresó como tambor en un regimiento de artillería a los 15 años, ascendiendo a teniente coronel en 1792 tras el asedio de Tolón. En 1794 luchará contra las tropas españolas del general Ricardos y del marqués de las Amarillas en los Pirineos, siendo ascendido a general de brigada. En 1797 la campaña de Italia le valdrá el ascenso a general de división y el ducado de Belluno. En 1799 luchará directamente a las órdenes de Napoleón participando en las campañas de Prusia y Rusia. Mariscal del Imperio llegará a España a finales de 1808 al mando del 1er Cuerpo del ejército francés interviniendo en la toma de Madrid y en la invasión de Portugal y de Andalucía llegando hasta la bahía de Cádiz. Su único fracaso lo constituirá el sitio de Cádiz, con trincheras y despliegue masivo de la artillería. Tras distintas tentativas […] no pudo tomar la ciudad, abandonando el bloqueo y dejando tras de sí, al parecer, cuantiosas piezas de artillería y pertrechos. Con la vuelta de los Borbones, se declarará partidario de la monarquía, ostentando distintos cargos durante la restauración. Par del Reino, comandante de la 2ª división militar y, entre 1821 y 1823, ministro de la Guerra. Regresó a España junto al duque de Angulema en la expedición de los «Cien Mil Hijos de San Luis»”. CIRICI, J. R. (2013). “Un palacio portuense para el Estado Mayor francés”, en CIRICI, J. R. y RAMOS SANTANA, A. (COORDS). La furia de Marte. Ideología, pensamiento y representación. Cádiz: Universidad de Cádiz. Pág. 349.

“El Consejo de Regencia vio en la reducción de fuerzas sitiadoras la posibilidad de entablar combate con el mariscal Victor, así como la de liberar Cádiz del asedio. Con el apoyo de aliados británicos y portugueses, decide una operación militar sorpresa desembarcando dos divisiones, una española y otra anglo-portuguesa, en Tarifa, para, dirigiéndose a pie hacia Medina Sidonia, unos 80 Km. al norte, atacar la retaguardia francesa en Sancti Petri, momento en el que fuerzas españolas procedentes de la Isla atravesarían el caño mediante un puente de barcas, efectuando una maniobra tipo tenaza sobre los franceses. Pero se trataba de un golpe demasiado pretencioso, esperando que los franceses una vez desbordados se retiraran hacia el interior y se pudiera avanzar sobre Jerez y amenazar Sevilla”. GARCÍA CONTRERAS, J. (2019). “Texto introductorio”, en DÍAZ DE LA TORRE, J. L. La Batalla de La Barrosa, 5 de marzo de 1811. Chiclana: Asociación Pro Fundación Batalla de La Barrosa. Pág. 12.

Referencia gráfica

“Claude-VictorPerrín, Duc de Bellune”, por Antoine-Jean Gros. MuséeNational des Château de Versailles et de Trianon, París (Francia).

 

14. General Zayas

General Pascual Zayas y Chacón (La Habana, 1772-Chiclana, 1827), al frente del destacamento que defendió la barca de Sancti Petri, entre el 3 y 5 de marzo de 1811. Acabó residiendo en Chiclana y fue enterrado en el antiguo cementerio de San Juan Bautista, también conocido como del Ejido, a la espalda de la Iglesia Mayor.

 

Figura histórica que se reproduce

General Pascual Zayas y Chacón, al frente del destacamento que defendió la barca de Sancti Petri, entre el 3 y 5 de marzo de 1811. Acabó residiendo en Chiclana, en cuyo cementerio de San Juan Bautista se enterró en 1829.

Localización

Paseo Marítimo de Sancti-Petri, a pocos metros de la Casa del Farero, frente a donde estuvo hasta principios de siglo XX un puente de barcas sobre el caño de Sancti Petri.

Historia

“El general Pascual Zayas y Chacón (1772-1827) […], eficaz y curtido mando del Ejército Español nacido en La Habana. Luchó contra los franceses en la Guerra de la Convención (1793-94) y contra los ingleses en la victoria de Brión (La Coruña, 1800). Durante la Guerra de la Independencia mandó tropas en numerosas ocasiones por toda la península, adquiriendo fama por sus prácticas de «golpea y corre», que dañaron mucho al enemigo. En La Barrosa, dirigirá el cruce del caño de Santi Petri hasta superar Las Flechas y hacer retroceder a Villate. Lamentablemente, Lapeña no le hizo caso cuando le instaba a apoyar a Graham. Murió y fue enterrado en Chiclana el 5 de Junio de 1829 en el Ejido, antiguo cementerio tras la Iglesia Mayor”. DÍAZ DE LA TORRE, J. L. (2019). La Batalla de La Barrosa, 5 de marzo de 1811. Chiclana: Asociación Pro Fundación Batalla de La Barrosa. Pág. 62.

“Las tropas en la Isla están bajo el mando del general Zayas, que es, según creo, el mejor de sus oficiales; al menos, es el más inteligente y el menos presuntuoso. Él tiene que cooperar con el cuerpo principal mediante una salida desde Sancti Petri”. [Carta del embajador Henry Wellesley a Lord Wellington. Cádiz, 27-II-1811]. DURÁN LÓPEZ, F. (2011). “A tres leguas de nosotros: polémicas, juicios y testimonios”, en DURÁN LÓPEZ, F. (ED). La batalla de Chiclana (5 de marzo de 1811): Estudios y testimonios reunidos con motivo del Bicentenario. Universidad de Cádiz, 2011. Pág.151.

Referencia gráfica

«Retrato del General Pascual de Zayas y Chacón», por Vicente López. Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana (Cuba).

 

15. General Graham

Sir Thomas Graham, al frente de las tropas británicas, encarnó el espíritu heroico en el Cerro del Puerco. En esta casa, se entrevistó con el general Lapeña la tarde del 5 de marzo para preparar el asalto Chiclana. Pese al plan, al amanecer regresó a la Isla de León.

 

Figura histórica que se reproduce

Sir Thomas Graham (Perthshire, Escocia, 1748-Londres, 1843), barón de Lynedoch, al frente de las tropas británicas en la batalla de La Barrosa. Llegó a Cádiz en 1810 como Teniente General para dirigir las tropas británicas y portuguesas que se encontraban defendiendo el cerco de Cádiz. Ya tenía la edad de 62 años. Había ingresado en el Ejército veinte años antes tras el ultraje al cadáver de su mujer, Mary Cathcart, en Francia tras fallecer de tuberculosis.

Localización

Carretera de La Barrosa. Jardines del General Graham en la Casa del Guarda del coto San José, en la playa de La Barrosa. Actual Centro de Educación Ambiental “La mar de posibilidades”.

Historia

“El general escocés Thomas Graham, que languidecía en la Isla de León en un mando poco importante al frente de una guarnición británica periférica y casi inactiva, con una capacidad de maniobra muy limitada, tenía también su agenda personal: ganas de entrar en acción, deseos de hacer méritos ante Wellington para que le ascendiera a un puesto más decisivo cerca de él, busca del respeto de los militares de carrera para alguien que no lo era; y, si la leyenda que él mismo gustaba de alimentar no miente, le impulsaba también el juramento sagrado de vengar la profanación del cadáver de su esposa por los revolucionarios franceses años atrás”. DURÁN LÓPEZ, F. (ED). (2011). La batalla de Chiclana (5 de marzo de 1811): Estudios y testimonios reunidos con motivo del Bicentenario. Cádiz: Universidad de Cádiz. Pág. 6.

“El 21 de febrero de 1811, las tropas anglo-portuguesas, mandadas por teniente general Sir Thomas Graham, parten del puerto de Cádiz, en un convoy de 20 barcos de todo tipo, fragatas y navíos de línea de 64 cañones como el Saint Albans y el Stately, con la finalidad de desembarcar en Tarifa, pero el temporal lo impide y desembarcan por Algeciras. Tras unirse a un batallón del teniente coronel Browne, marcharon hacia Tarifa el 24 de febrero donde recibieron el refuerzo de las tropas allí guarnecidas”. GARCÍA CONTRERAS, J. (2019). “Texto introductorio”, en DÍAZ DE LA TORRE, J. L. La Batalla de La Barrosa, 5 de marzo de 1811. Chiclana: Asociación Pro Fundación Batalla de La Barrosa, 2019. Pág. 12.

Referencia gráfica

“Retrato del Teniente General Thomas Graham, barón de Lynedoch”, por Thomas Lawrence. Royal & Albert Museum (Londres).

 

16. General Lapeña

El general Manuel Lapeña, comandante en jefe del ejército aliado, dio orden de atacar a las tropas napoleónicas situadas frente a Torre Bermeja para liberar el camino hacia Cádiz por Sancti Petri. Aquí permaneció mientras Graham combatía en la Loma del Puerco.

 

Figura histórica que se reproduce

Teniente general Manuel Lapeña y Ruiz del Sotillo (Valtierra, Navarra, 1762-Madrid, 1820), capitán general de Andalucía, comandante interino del 4º Ejército y comandante en jefe de las tropas aliadas el 5 de marzo de 1811 al ser España la nación que más fuerzas aportó.

Localización

Paseo Marítimo de La Barrosa. Primera Pista. Junto a la Oficina de Turismo, bajo Torre Bermeja, uno de los escenarios de la Batalla.

Historia

“Regresó a Cádiz, participó en su defensa y fue nombrado, el 14 de mayo de 1810, capitán general de Andalucía. Dos meses más tarde (20 de julio) asumió el mando interino del 4.º ejército. Asimismo, fue ascendido a teniente coronel del Regimiento de Reales Guardias Españolas el 13 de noviembre siguiente. Con el fin de hacer levantar el sitio de Cádiz, se proyectó efectuar una salida en cooperación con el ejército inglés, mandado por Thomas Graham. Desembarcaron en Algeciras y atacaron las líneas de revés, mientras la división de Zayas efectuaba una salida general desde Sancti-Petri. Realizada la primera parte del plan, iniciaron su avance sobre Cádiz, marchando los españoles en vanguardia y cerrando Graham la marcha. Atacados por el mariscal Víctor, en los campos de Chiclana el 5 de marzo de 1811, Lapeña [permaneció en Torre Bermeja] mientras los ingleses combatían duramente en el cerro de la Cabeza del Puerco […]. Los ingleses acusaron al mando español de haberles abandonado, a lo que siguieron mutuas recriminaciones que forzaron a Lapeña a dimitir una semana más tarde (12 de marzo). Examinada su conducta por una comisión militar, se le declaró libre de toda culpa, recibiendo de la Regencia, meses más tarde (12 de diciembre), la Gran Cruz de Carlos III”. MARTÍN-LANUZA, A. “Manuel de Lapeña y Ruiz del Sotillo”, en Diccionario Biográfico. Real Academia de Historia. [Versión electrónica].

“El general Lapeña era un hombre, a decir de algunos, excesivamente meticuloso y un tanto pusilánime, resultaba educado, conciliador y un experimentado militar que ya había estado en la victoriosa batalla de Bailén y en el desastre de Tudela. Tanto en una como en otra acción, a juicio de sus superiores, su conducta había sido intachable, de lo contrario nunca habría alcanzado el mando de este ejército aliado que pretendía romper el cerco gaditano. Las críticas de pasividad y falta de profesionalidad que los ingleses achacan a este general español, de ser ciertas, lo serían para la generalidad de los militares de la época”. QUIÑONES GRIMALDI, P. A. (2011). “La batalla de Chiclana o de la Barrosa: su desarrollo”, en DURÁN LÓPEZ, F. (ED). La batalla de Chiclana (5 de marzo de 1811): Estudios y testimonios reunidos con motivo del Bicentenario. Cádiz: Universidad de Cádiz. Pág. 73.

Referencia gráfica

“Manuel Lapeña Rodríguez y Ruiz de Sotillo, marqués de Bondad Real” (1799), por Franscisco de Goya. TheSpanishSociety of America, Nueva York (Estados Unidos).

 

17. General Ruffin

El general Graham dio media vuelta para recuperar la Loma del Puerco, tomada por las tropas del general François-Amable Ruffin. En la contienda, el general francés fue herido mortalmente. Falleció mientras los británicos le trasladaban, prisionero, a Londres.

 

Figura histórica que se reproduce

General François-Amable Ruffin (Bolbec, 1771-Portsmouth, 1811) herido mortalmente en el campo de batalla de La Barrosa. Apresado por los británicos, falleció finalmente a bordo de la fragata Gordon rumbo a Inglaterra. Su brigadier, el general Rousseau, murió en el campo de batalla, ante los lamentos de su perro, un caniche blanco, que se negó a abandonar a su amo. Luego, fue adoptado por Graham.

Localización

Paseo Marítimo de La Barrosa. Segunda Pista. Pinares de La Barrosa. Cambio de marcha de Graham.

Historia

“Para Graham, el primer indicio de que no todo iba bien en la retaguardia llegó cuando ya estaba a medio camino de Torre Bermeja y en la parte más profunda del pinar. Le habían informado con sorpresa que Browne estaba siendo fuertemente atacado por los franceses. Dándose cuenta de inmediato de que los españoles habían sido derrotados, Graham envió a Browne una orden lacónica, «¡Luchar!», y mandó a sus divisiones dar media vuelta. En aquellos tiempos de formaciones militares tan complejas no era un simple giro sobre sí mismo, sino una maniobra tremendamente intrincada que, al finalizar, dejaba a las líneas delanteras todavía al frente y a cada unidad en el mismo orden que antes”. RIDDELL, W. H. (1933). “Barrosa, 5 de marzo de 1811”, en RODRÍGUEZ, J. C. y RUIZ, J.[EDS.] (2019). Tres visiones de la batalla de La Barrosa. Chiclana: Editorial Palitroque. Pág. 145.

“La acción fue extraordinaria: por dos veces seguidas, los regimientos franceses y los británicos se encontraron en líneas paralelas, en unas refriegas terribles y raras en las guerras del momento. Fue en una de estas peleas cuerpo a cuerpo cuando Ruffin resultó gravemente herido por una bala de fusil que le atravesó el cuello. Su caballo había recibido varias heridas y, furioso, se desbocó, llevando a su jinete hasta las filas enemigas, donde ambos cayeron. La vida del general francésfuesalvadapor el teniente coronel Joshua Crosse «when four fellows were about to stab him, whom he put to flight». Dado por muerto y abandonado por los suyos en el desorden inherente a una retirada precipitada, los británicos lo trasladaron a la Isla de León, donde fue atendido con el mayor cuidado. Después de pasar dos días de suma gravedad, en situación letárgica y con los brazos paralizados, comenzó a mejorar. TORREJÓN CHAVES, J. (2010). “Muerte a bordo del León de Friendland. François Amable Ruffin, general de división del Primer Imperio Francés”, en Revista General de Marina. Vol. 259, Julio. Madrid: Ministerio de Defensa. Pág. 35.

Referencia gráfica

El “pintor de batallas”, Louis François Lejeune, pintó su famosa obra, “La batalla de Chiclana, cerca de Cádiz” (1824), en gran parte como homenaje a su amigo, el general Ruffin, herido mortalmente en la Loma del Puerco. En la obra –en la que aparece Ruffin herido sobre el campo de batalla– pertenece a la colección del MuséeNational des Château de Versailles et de Trianon (París).

 

18. Catherine Balland

Catherine Balland, vivandièredel 95º regimiento de Infantería, recorrió durante la batalla las líneas francesas ofreciendo aguardiente para reanimar a los soldados. Y así pintó Lejeune su coraje y generosidad. Napoleón la condecoró con la Legión de Honor.

 

Figura histórica que se reproduce

Catherine Balland, vivandière del 95º Regimiento de infantería de línea, uno de los que ocupó Chiclana. Cruz de la Legión de honor en 1813. Louis-François Lejeune, el “Pintor de Batallas” de las Guerras Napoleónicas, le concedió especial protagonismo en su cuadro sobre la batalla de Chiclana. En la gran mayoría de la bibliografía francesa, su apellido aparece escrito como “Baland”.

Localización

Parque Periurbano de La Barrosa.Junto al hotel RIU.

Historia

“La escena central del cuadro Bataille de Chiclana. 5 Mars 1811 representa el momento del duro enfrentamiento sostenido en la Loma del Puerco por franceses y británicos. En el lado inferior izquierdo figura el general Ruffin, quien yace inerte, tendido en el suelo junto a su caballo y a punto de ser capturado por soldados enemigos. Destacan en él su figura corpulenta y elegante, así como la tez clara del rostro rodeado por los rizos de un pelo rubio en desorden. En la composición aparece la vivandera Catherine Balland recorriendo las filas en los momentos más peligrosos de la batalla, distribuyendo aguardiente a los soldados para reconfortarlos, a la vez que los animaba diciéndoles: «Tiens, bois, bois, monbrave; tu me paierasdemain». Catherine, que llegó a ser célebre en el Ejército francés, recibió por la acción referida y por otras semejantes la Cruz de la Legión de Honor en 1813”. TORREJÓN CHAVES, J. (2010). “Muerte a bordo del León de Friendland. François Amable Ruffin, general de división del Primer Imperio Francés”, en Revista General de Marina. Vol. 259, Julio. Madrid: Ministerio de Defensa. Pág. 39.

“El cuadro [de Lejeune] representó el episodio mayor de la encarnizada lucha descrita en sus memorias, una especie de pelea de hoplitas actualizada, que un veterano sobreviviente describió como «la más terrible contienda a la bayoneta que nunca hubiese visto» [Vigo-Roussillon: 276]. Ambas fuentes aparecen muchas veces empleadas como principal cita del acontecimiento (así en Pigeard, 2002: 645). De hecho, no fue Lejeune un testigo presencial, ya que llegó a la provincia de Cádiz entre el 20 y el 27 de marzo de 1811, y estuvo probablemente hacia el 25 en Chiclana. Se limitó a reproducir la versión del mariscal Victor [Lejeune: 305] y algunas anécdotas y hazañas tomadas de algunos otros oficiales, como el comportamiento heroico de la vivandera Catherine Balland [Ibid: 312], del 95º regimiento de línea. También aprovechó su estancia para realizar varios dibujos del campo de batalla [Ibid: 313], base del cuadro previsto”. LAFON, J. M. (2011). “La espada, el bisturí y la pluma. Análisis de los testimonios franceses sobre la batalla de Chiclana”, en DURÁN LÓPEZ, F. (ED). La batalla de Chiclana (5 de marzo de 1811): Estudios y testimonios reunidos con motivo del Bicentenario. Cádiz: Universidad de Cádiz, 2011. Pág. 132-133.

Referencia gráfica

El “pintor de batallas”, Louis François Lejeune, incluyó en su famosa obra, “La batalla de Chiclana, cerca de Cádiz” (1824), la valentía de Catherine Balland, a quien también dedica elogios en sus Memorias. MuséeNational des Château de Versailles et de Trianon (París).

 

19. Louis François Lejeune

Louis-François Lejeune, «el pintor de batallas» de las guerras napoleónicas, llegó a Chiclana días después del 5 de marzo de 1811. Tomó apuntes, entrevistó al mariscal Victor y decidió, en homenaje a Ruffin, pintar la batalla y la «belleza pintoresca del lugar».

 

Figura histórica que se reproduce

General Louis-François Lejeune (Estrasburgo, 1775-Toulouse, 1848), el “Pintor de Batallas” de las Guerras Napoleónicas, autor del cuadro “Batalla de Chiclana, cerca de Cádiz” (1824), icono de la batalla de 5 de marzo de 1811, expuesto en el MuséeNational des Château de Versailles et de Trianon (París).

Localización

Torre del Puerco, desde donde Lejeune pinta su icónico cuadro.

Historia

“Uno de los legados culturales de la Batalla de la Barrosa o de Chiclana es la pintura sobre la misma realizada por Louis-François Lejeune en 1824 conservada en el Palacio de Versalles, cerca de París. Su importancia icónica respecto al acontecimiento es indudable, y ha generado, y generará, comentarios y estudios sobre el cuadro y su motivo. Entre sus atractivos, tal vez el mayor sea la misma figura de su creador; el artista «especializado en batallas» nos atrae provocando diversas cuestiones: la necesidad de justificar y loar un hecho bélico mediante una obra de arte; la cuestión sobre el uso, como un arma más, de la «propaganda» en las guerras; la figura del artista al realizarla y su dudosa objetividad, y, entre otras, quizás la más fascinante, la persistencia de esa figura, el que llamamos «pintor de batallas» a lo largo de la Historia”. DÍAZ DE LA TORRE, J. L. (2018). El pintor de batallas [Catálogo]. Chiclana: Asociación Pro Fundación Batalla de La Barrosa. Pág. 13.

“A lo largo de sus años de servicio en el ejército francés, estuvo dos veces en España. La primera fue a finales de 1808, formando parte de las tropas llegadas alas órdenes del propio Napoleón para reponer a su hermano José en el trono tras los primeros contratiempos sufridos por las tropas imperiales en lugares como Bailén, El Bruch o en el primer sitio de Zaragoza. Participó en la batalla de Somosierra y entró en Madrid donde el Emperador hizo una demostración de fuerza ordenando al ejercito que desfilara con sus mejores galas. […] Dos años mas tarde, en 1811, fue enviado de nuevo a la península, en este caso siguiendo instrucciones directas del Emperador, para entrevistarse con los principales oficiales al mando de las tropas francesas y testar su estado de ánimo y los problemas que estaban teniendo en su acción sobre el territorio [entre otros, con la orden de «impulsar el asedio a Cádiz»]”. RÚJULA, P. (2015). “Introducción. Un campo de batalla llamado Europa: Louis-François Lejeune y sus Memorias”, en LEJEUNE, L. F. Memorias del general Lejeune, 1792-1813. Zaragoza: Institución Fernando el Católico (CSIC), Diputación de Zaragoza. Págs. IX-X.

Referencia gráfica

“El pintor de batallas, Louis François Lejeune”, por Jean BaptistePaulínGuerin. Musee de l’Armée-Invalides (París).

 

20. Sargento Masterson

La victoria de Graham y la toma del Águila Imperial del 8º regimiento —que arrebató el sargento Patrick Masterson, del 87º regimiento de los Fusileros Reales Irlandeses— hizo de la batalla de La Barrosa un episodio épico en la historiografía británica.

 

Figura histórica que se reproduce

Sargento Patrick Masterson, del 87º Regimiento de Infantería Royal IrishFusiliers, con el Águila Imperial del 8º Regimiento de Línea francés. Primer águila napoleónica arrebatado por el ejército británico en la Guerra de España.

Localización

Frente al Parque de la Batalla. Carretera de la Loma. Playa de La Barrosa.

Historia

“En la refriega, cuerpo a cuerpo, el águila imperial del 8º Regimiento fue capturada en una acción extraordinaria. Por parte británica, el joven alférez Kough llegó a tomarla, arrebatándosela por un momento a su portador, el teniente Guillemin. Pero le dispararon de inmediato y murió en el acto, atravesándole una bala el corazón. Terrible resultó la lucha por su posesión y varias vidas francesas fueron entregadas valientemente en su defensa: siete entre oficiales, sargentos mayores y soldados cayeron uno tras otro. Finalmente, el sargento Patrick Masterson, armado de su lanza, logró el ansiado trofeo. Al cogerlo, lo levantó eufórico y gritó: By Jaysus, boys, I have the Cuckoo”. TORREJÓN CHAVES, J. (2014). “Historia del águila de La Barrosa”, en Diario de Cádiz. Ed. 5 de marzo de 2014. Cádiz: Grupo Joly.

“Los irlandeses consiguieron sólo el asta y el águila que lo coronaba, al que estaba fijada, pero no la bandera del 8º Regimiento. Debió ocurrir que, en su retirada y ante el vigoroso ataque enemigo, los franceses la separaran con el objeto de salvarla ante el inminente peligro de perderla. Ésta fue la primera captura de un águila imperial napoleónica por parte del Ejército británico en la Guerra de la Península, y el 87º se convirtió en la envidia de todas sus unidades militares que se hallaban en la misma”. TORREJÓN CHAVES, J. (2014). “Historia del águila de La Barrosa”, en Diario de Cádiz. Ed. 5 de marzo de 2014. Cádiz: GrupoJoly.

Referencia gráfica

«A Sargeant and Privates of the 87th or Prince of Wales’s Own Irish Regiment on Service» (1812), por Charles Hamilton Smith. NationalArmyMuseum (Londres).

 

Itinerario «Parque de la Batalla»

 

Parque de la Batalla

Parque de la Batalla. Carretera de la Loma. Playa de La Barrosa.

Esta loma de la Cabeza del Puerco, y simbólicamente el perímetroque ocupa este parque de la Batalla, forma parte “del legado patrimonialde los lugares vinculados a las Cortes y a la Constitución de 1812”.Está protegido como “sitio histórico” por la Junta de Andalucíae inscrito como Bien de Interés Cultural en elCatálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con fecha 29 defebrero de 2012.

Esta adscripción se debe, como reconoce el decreto 51/2012, aque fue aquí donde se desarrollaron los combates más recordadosde la batalla de 5 de marzo de 1811, que la historiografía española—y también francesa— denominan “Batalla de Chiclana”. Mientrasque la británica, que la incluye entre sus hitos militares, prefirió desdeel primer momento describirla como “Batalla de La Barrosa”.

La batalla tenía, en cualquier caso, un único objetivo: conseguirque el ejército napoleónico levantara el cerco a la ciudad de Cádiz,sede de la Regencia y de las Cortes Constituyentes. De caer Cádiz,España no podría hacer frente al invasor francés. El sitio a Cádiz,como también se le nombra, se había impuesto el 7 de febrero de1810. El mariscal Soult había instalado su cuartel general en Chiclanay dispuesto “baterías” a lo largo del caño de SanctiPetri y la Bahía, sobre todo en Matagorda y El Trocadero.

Sendero

Dentro del parque, diez hitos recuerdan los principales hechos que sobre esta loma se desarrollaron aquel 5 de marzo de 1811, con la intención de rememorar una batalla que, como la pintó Louis François Lejeune, fue dramática, heroica y sangrienta. Aquí queremos recordarla transformada en un mensaje de convivencia y de paz.

 

I. Aquí estuvo la vigía de La Barrosa

En este punto, el más elevado de este Cerro de la Cabeza del Puerco, estuvo la «vigía de La Barrosa», un edificio ruinoso descrito en la cartografía también como capilla, ermita o «casa blanca». Tomar esta cima se convirtió en el objetivo del sangriento combate entre las tropas del general Graham y del mariscal Victor. Y fue, sin duda, el gran escenario de la denominada «Batalla de 5 de marzo de 1811», aunque esta también se desarrolló sobre la playa y el pinar de La Barrosa, en las cercanías de Torre Bermeja y en los alrededores de Sancti Petri.

II. Llegada del ejército aliado al amanecer del 5 de marzo

Tras desembarcar en Tarifa y Algeciras, las tropas aliadas cruzaron la gran laguna de La Janda y alcanzaron Benalup. Tras descartar dirigirse a Medina, sus doce mil hombres siguieron hacia la costa. Llegaron a esta Loma del Puerco a las 8 de la mañana. Lapeña ordenó a Lardizábal adelantarse y atacar a los franceses que esperaban en Cerromolino. AGraham lo envió a través del frondoso pinar hacia Torre Bermeja, donde pretendía reunir todas las tropas para tomar Chiclana y Puerto Real, y romper así el cerco a Cádiz.

III. Los húsares alemanes

Graham había enviado a los húsares hannoverianos que formaban en las tropas británicas, la Legión Alemana del Rey, a inspeccionar el camino hacia Chiclana. A mediodía regresaron con el aviso de tropas francesas que se dirigían a la Loma del Puerco. Eran las fuerzas del mariscal Victor, con 7000 soldados de infantería, 400 de caballería y doce cañones formando dos líneas. La primera, la división Ruffin avanzaba hacia la «vigía de La Barrosa». La segunda, la división Leval, buscaba la playa con dos escuadrones de «dragones».

IV. Los regimientos Ciudad Real y Guardia Valona

Victor, al frente de la división Ruffin, sorprendió desde el interior a los regimientos Ciudad Real y Guardia Valona, bajo el mando del brigadier Morgeon, que junto a los batallones del general Begines y del mayor Brown protegían el avituallamiento de las tropas aliadas. Abandonada esta loma, reforzaron a los húsares hannoverianos y la caballería del general Whittingham frente a los «dragones» franceses y el 9º regimiento de Leval en plena playa de La Barrosa. Después, regresaron a tiempo para ayudar a la diezmada brigada de Dilkes.

V. La brigada de Dilkes asalta la loma

La contramarcha de las tropas del general Graham sorprendió a Victor todavía posicionándose sobre la loma del Puerco. Los británicos, con apenas 4000 hombres, hicieron frente divididos en dos brigadas. La del coronel Wheatley, al frente. La del brigadier Dilkes, a la derecha, tomó posesión del cerro después de un sangriento cuerpo a cuerpo frente a las columnas de Ruffin. El combate duró apenas una hora y media. En vez de contratacar, Victor decidió retroceder y reforzar las posiciones de Chiclana y Puerto real.

VI. El fin de los generales Ruffin y Rousseau

Las dos divisiones francesas perdieron 2400 hombres, entre muertos, heridos y prisioneros. Más de 1100 las tropas británicas. Las españolas, 300 hombres en los tres frentes de la batalla: Torre Bermeja, el Pinar de La Barrosa y, sobre todo, el Cerro del Puerco. Aquí resultaron heridos mortalmente dos generales de napoleón: Ruffin, herido de gravedad, fue apresado y falleció durante su traslado a Londres. AChaudron-Rousseau, su ayudante de campo, le sobrevivió la leyenda de su fiel caniche, que se negó a abandonar su tumba.

VII. Masterson consigue el águila imperial

El 87º regimiento de Reales Fusileros Irlandeses se enfrentó cuerpo a cuerpo con el 2º batallón del 8º de línea. Los franceses retrocedieron y Graham ordenó cargar. El 87º avanzó y el sargento Patrick Masterson capturó el primer águila imperial que los británicos arrebataron al ejército napoleónico: «Byjaysus, boys, Ihavethecuckoo», gritó. Los españoles ya habían tomado tres en Bailén, aunque el mariscal Victor los recuperó al invadir Sevilla. El águila del 8º línea fue robada en Londres en 1852 y nunca ha sido hallada.

VIII. La reorganización de Victor

La cercana «laguna chica de Campano» fue el lugar elegido por el mariscal Victor para reagrupar sus tropas tras perder la Loma. Ante el empuje de la artillería británica, Victor ordenó el repliegue hacia Chiclana. Suponía, como así estaba previsto, que los aliados atacarían su cuartel general en el Cerro de Santa Ana. Sin embargo, las desavenencias entre Lapeña y Graham impidieron la maniobra aliada. El general británico regresó a Cádiz y el cerco francés continuó durante más de un año.

IX. Los marqueses de Bertemati y el «Campo de Batalla»

El coronel WilloughbyVerner, célebre ornitólogo, visitó el 5 de marzo de 1911 este campo de batalla. Aquí le recibió Manuel José de Bertemati y Pareja, propietario de la finca de Campano, que incluía este cerro. El marqués mostró a Verner restos óseos de soldados que identificó como del primer regimiento de Guardias al mando del general Graham. Bertemati quiso entonces erigir un «memorial» en recuerdo de los fallecidos. No llegó a construirlo. Francisca Misa Busheroy, la marquesa, compartió también su interés por la batalla.

X. Guido Williams y el «Barrosa Day»

Entre 1946 y 1959, el bodeguero Guido Williams Humbert, cónsul británico en Jerez y propietario de «Villa Violeta», conmemoró sobre esta loma el «Barrosa Day». Cada 5 de marzo, hasta su fallecimiento, convocó a militares británicos procedentes de Gibraltar y oficiales españoles para recordar en una ceremonia a los soldados fallecidos. A continuación, en «Villa Violeta», donde vivió el pintor W. H. Riddell, celebraba una comida en la que también se rememoraba la «heroicidad» del general Graham y el 87º regimiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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