Ctra. de la Barrosa
Sumergirse en este espacio de gran belleza y valor ecológico es adentrarse en uno de los paisajes más sobresalientes de nuestro territorio, ese en el que a lo largo de los siglos las distintas civilizaciones han cultivado el oro blanco de la Bahía de Cádiz, la sal.
Zona privilegiada para la nidificación, alimentación y descanso de numerosas aves acuáticas, las salinas de Carboneros, con su icónica casa salinera, atesoran sobresalientes vestigios de esta cultura.
Atravesar el pinar y ‘perderse’ en ese entramado de caminos, compuertas, etc. que han dado vida a este paraíso en blanco es un auténtico placer para los sentidos.